PONER LA MESA

Poner la mesa

Hoy me doy el tiempo para reflexionar sobre este acto tan sencillo, poner la mesa. Siempre me ha parecido mágico el momento de preparar una mesa. Ir colocando un mantel impecable, los platos que heredé de mi suegra, los cubiertos más lindos que tengo, las copas, las copas con su aire elegante y sobrio. Elegir las servilletas, encender las luces, dejar que brille la mesa tendida. Para esperar a los amigos, a los hermanos, a los chicos, a los abuelos, a todos. Desde que era muy joven, cuando trabajaba como secretaria mientras estudiaba, muchas veces coincidía mi horario de salida con esa hora mágica, entre el atardecer y la nochecita, en que los mozos, en los restaurantes, con las luces aún apagadas, comienzan a preparar las mesas. Recorriendo el centro de Buenos Aires, como disfrutaba mirando, mientras se iban encendiendo las luces de la ciudad, los preparativos de la fiesta, la fiesta de la cena. Ese momento, ese rito, ese extraño misterio que se abre cuando encienden las luces y las mesas se pueblan de presencias, de charlas quietas, de risas, de goce. Aun no sé que me provoca tanta ilusión, tanta nostalgia, tantas ganas de vivir en esos momentos cotidianos que se repiten noche a noche, y nunca pierden su magia. Me gusta poner la mesa en mi casa, y me gusta salir y compartir la cena con otros, ser partícipe de esa fiesta. Siempre me provoca la misma alegría interna, se me ensancha el corazón, siempre como la primera vez. Sera tal vez que una mesa tendida es una apertura al diálogo, al acuerdo, al antiguo vínculo de la comida, el encuentro con el otro, el compartir algo muy valioso, algo más que solo alimento, o tal vez todo el alimento. No lo sé. Pero se que seguiré siempre tendiendo la mesa con la misma devoción, con el mismo cuidado, con el mismo respeto, con la misma alegría. Hoy, luego de tantos años de trabajo, solo ruego que ese milagro, el de poner la mesa cada día, sea un derecho y esté al alcance de todos los que habitamos este planeta tan generoso.

Susana

Publicado por Susana Zurschmitten.